Publicado el 20 de mayo de 2020 en el periódico digital Leonoticias.com.

 

No hay mucho espacio a la elección. Los ciudadanos y las ciudadanas de León, de la provincia, de la Comunidad y del mundo entero tendremos que entender que la irrupción de la Covid-19 va a suponer un cambio de paradigma en nuestra forma de vida. Ya lo ha hecho, pero nos tenemos que seguir preparando para nuestra nueva normalidad, la que abrirá mecanismos de participación en los que todo el que tenga ideas que aportar podrá hacerlo para seguir mejorando. Será compromiso y recompensa, y debemos de acertar. Este es un momento disruptivo y, si somos capaces de adaptarnos,seremos autores del León del futuro, que evoluciona y que ya ha empezado a construirse.

Esta dualidad me recuerda a la gran obra ‘Apocalípticos e Integrados’, aunque con un cierto peso hacia el lado de quienes tienen una visión más optimista ante la situación, y nos hablan de una cultura de masas en la cual los ciudadanos participan y, lo más importante, se les toma en cuenta.

Umberto Eco sostenía que la cultura de masas es producida por personas que cuentan con mayor poder económico para la obtención de beneficios, y lo único que desea lograr es la creación de un mercado en el que conseguir inversionistas que le generen ganancias. Bien, extrapolemos el enfoque a los ciudadanos y a los poderes públicos, hagamos que nuestros contenidos, nuestro esfuerzo y deseos, se conviertan en esa cultura de masas, integrada, actualizada, que llegue a la mayoría de los hogares de la provincia para hacernos avanzar, para no dejar que nadie se quede atrás. Y para alcanzar esos beneficios, con el mismo juego de inversiones y ganancias que discutían las diferentes corrientes filosóficas.

El virus ha destruido, ha dañado mucho nuestro sistema sanitario y económico, pero pensemos en cómo reconstruirlos, aprovechémonos de nuestro sistema social y desterremos la idea de los apocalípticos, de quienes destruyen las opiniones individuales de cada pensador, de cada científica o de que cada vecino porque, desde hoy, tenemos que hacer que cada solución, condicionada a las preferencias del conjunto de la sociedad,cuente.

Sin abandonar la obligada corriente de integrados en tiempos de Covid-19, nuestros días acelerarán varias revoluciones. La primera ha comenzado hace años pero, sin duda, en la desescalada el paso del mundo analógico al digital será plausible y necesario. El impulso que ha supuesto el uso de las tecnologías de la comunicación, desde la digitalización de muchos de los procesos de pequeñas pymes y autónomos, hasta las grandes empresas con el teletrabajo, evidencia un esfuerzo que ya recoge sus primeros frutos. Se han normalizado la realización de pedidos online, pagos por Internet, y no sólo en beneficio de las grandes superficies, ya que la mirada más crítica y necesaria debe focalizarse en el comercio de proximidad, donde los consumidores piden por WhatsApp y pagan por Bizum. En esta nueva realidad la presencia del Incibe es muy importante, con un centro que garantiza desde León la ciberseguridad. Aquí aparece la primera ventaja que brinda el futuro próximo a la provincia.

La segunda revolución será la transición ecológica, íntimamente unida a la anterior. Los leoneses y las leonesas tenemos que replantearnos la forma en que consumimos, en la que utilizamos los recursos. Debemos cambiar nuestra visión por una mucho más ecológica, partiendo de la movilidad y sin olvidarnos de la función vital del reciclaje, siendo intransigentes sobre el volumen de basura que generamos, que no sólo tiene reducirse, sino educar nuestra costumbre a la hora de consumir determinados materiales. Aquí la ventaja competitiva con la que cuenta la provincia es la Fundación Ciudad de la Energía (CIUDEN), uno de los motores del León del futuro y que, junto a la Universidad de León,forma el tándem perfecto en materia de investigación e I+D+i, con los sectores forestal y agroalimentario de la provincia como referentes y que, durante esta prueba tan dura, han funcionado magníficamente bien para garantizar el abastecimiento.

Estas dos instituciones (CIUDEN y ULE) acaban de crear la alianza perfecta para impulsar proyectos de investigación que contribuyan al desarrollo económico y social de la provincia.

Dentro de este objetivo, para volvernos una sociedad más verde, tenemos que recuperar el espacio en las ciudades, replantearnos el urbanismo creando estructuras más resilientes, equilibradas y responsables. Y no podemos olvidarnos tampoco de la logística en este planteamiento eficiente, donde el potencial de León vuelve a destacar como entrada para todo el noroeste de España y donde, por qué no, creo que podría localizarse uno de los posibles almacenes estratégicos de material sanitario.

En tercer lugar; la revolución del conocimiento. Es indispensable la valoración de lo intangible. La diferencia del coronavirus con otro tipo de desastres como una guerra, o una catástrofe natural, está en que nuestras infraestructuras están en perfectas condiciones. Para superar este mazazo es importantísimo invertir de forma notable en conocimiento, en investigación, en desarrollo e innovación.La Facultad de Veterinaria de León es una de las más prestigiosas de España, y ha contribuido realizando un elevado número de PCRs en la lucha contra la Covid-19. Nuestra Universidad constituye uno de los pilares fundamentales, desde luego, pero su función debe caminar de la mano del aumento de la inversión pública en ciencia y del asentamiento de las bases para estimular la inversión privada en I+D+I. Aquí se encuentra la clave para la toma de decisiones y la búsqueda de soluciones a esta emergencia sanitaria. Como explicó el ministro Pedro Duque, es necesario reducir la brecha de inversión en I+D entre España y la media de la UE, que se ha agravado en la última década. Apoyemos la innovación empresarial en la búsqueda de soluciones a la pandemia potenciando el trabajo de los laboratorios que tenemos instalados en León, que poseen altas capacidades y podrían destacar a nivel nacional. Demos más peso a los científicos que se preparan en nuestras facultades, mi reflexión sigue siendo que sólo la ciencia puede salvarnos la vida.

Esta es una de las mayores crisis de nuestra historia, la más grande de la etapa democrática, pero estamos preparados como sociedad, y León también lo está, tenemos las herramientas para combatirla. El Gobierno de España también las tiene y, aunque nunca se había enfrentado a una situación de este calado, está poniendo todo su trabajo sin descanso, adoptando las mejores medidas en tiempo récord, con un potente escudo social que ampara al conjunto de la sociedad. Desde el PSOE de León estamos trabajando en propuestas y soluciones, aportando nuestro conocimiento y experiencia a la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica del Congreso. Para no dejar de avanzar, para seguir sumando.

No me olvido de que la derecha está buscando rédito político, pero me gustaría que independientemente de nuestras ideologías, todos hiciéramos un esfuerzo porque necesitamos caminar unidos. León se lo merece. No nos dejemos confundir por los apocalípticos, asumamos los errores que hemos cometido, y que el cambio de fase, por muy duro que se nos antoje,no es una competición entre comunidades autónomas. Miremos hacia el futuro con la ilusión de las oportunidades que nos esperan. Seamos integrados, valientes. A los leoneses y a las leonesas nos espera un gran futuro.